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Las obras de restauración de la iglesia de Santa Isabel de Portugal,
terminadas en 1998, han comprendido, de una manera general, tres actuaciones principales que son la renovación de las
cubiertas, la restauración de las
fachadas exteriores con especial incidencia en la de acceso y la restauración del
interior. A estas tres grandes actuaciones se añade una cuarta, centrada en la restauración de sus
bienes muebles.
1. Cubiertas
Al mal estado en que se encontraban las cubiertas hace diez años se remonta la causa de las grandes manchas de humedad que hasta ahora se han podido apreciar por el intradós de las bóvedas y cúpulas y en el encuentro de éstos con los paramentos verticales.
También por aquel entonces se detectó un giro de la gran cúpula central provocado por el asentamiento de algunas de las pilastras que la sustentan, lo que obligó a realizar un recalce de éstos, así como un zunchado del tambor que sirve de unión entre cúpula y pilastras, además de un zunchado de toda la estructura portante a nivel de coronación de los muros y parte superior (extradós) de los arcos.
Para llevar a cabo dichas intervenciones hubo de levantarse toda la cubierta, circunstancia que se aprovechó para sustituir la vieja estructura de madera que la sostenía por una nueva a base de cerchos metálicos sobre la que se colocó provisionalmente una cubierta ligera de fibrocemento.
Así se mantuvieron las cubiertas de la iglesia hasta que las obras de restauración fueron retomadas a partir del 14 de abril de 1.997. La solución adoptada fue tender sobre el fibrocemento existente una capa de comprensión de hormigón aligerado con arlita que serviría de soporte a la teja. Además se resolvieron las cubiertas de todas las linternas de las cúpulas también con teja y se sustituyó el plomo que recubría la cúpula central y los chapiteles de las torres por chapa de cobre aprovechando la coyuntura para repasar la estructura de madera de dichos elementos, reponiendo las zonas afectadas por la humedad.
2.Fachadas
En general, se ha llevado a cabo una limpieza de todos los paramentos de ladrillo, muy afectados por la carbonatación producida por los agentes contaminantes existentes en el aire que los había vuelto prácticamente negros.
Igualmente se han restaurado todas las molduras de las torres, hechas en piedra lumaquela (arenisca de fósiles). Al ser dicha piedra excesivamente blanda, se encontraba muy deteriorada por las inclemencias atmosféricas, requiriendo la reposición de algún pequeño elemento (tipo esquinas) que había desaparecido.
La labor más importante se ha llevado a cabo en la fachada principal procediendo a hacer una limpieza general, no habiéndose planteado la restitución de elementos perdidos. La fachada está compuesta por seis pilastras sobre basamento, todo de alabastro color topacio humo, que sostienen figuradamente un entablamento del mismo material. Los entrepaños constan de una aplacado liso en alabastro de color eterna sobre los que se inserta la decoración escultórica en alabastro, del mismo color o blanco según las zonas. Esta profusión del alabastro ha sido la primera sorpresa ya que la piedra oscura parecía en las primeras catas piedra de Calatorao que, en realidad sólo se utilizo para el escudo de Aragón que corona la fachada, así como en los medallones con epigramas que se encuentran sobre las tres puertas y bajo el entablamento.
La segunda sorpresa ha consistido en comprobar que las tres imágenes principales, (Santa Isabel, San Cayetano y San Andrés Avelino) no son de alabastro y ni tan siquiera de piedra, sino que son de yeso. Un examen más minucioso detectó restos de pan de oro en muy diversas zonas de las estatuas, lo que demuestra que estuvieron completamente doradas. Se va a proceder a su recuperación total, con reposición de elementos desaparecidos o modificados (manos, trozos de cabezas, pliegues, etc..), restitución de yeso "aparejo" y dorado final.
En otro orden de cosas, con el objeto de realzar la belleza de esta fachada se va a proceder a su alumbrado exterior desde dos torretas situadas enfrente y mediante un barrido vertical desde luminarias empotradas en el suelo.
3.Interior
La restauración del interior ha tenido como
objetivo primordial la recuperación del espacio y espíritu barroco
mediante el aumento de la luz natural y la utilización de colores
en suelos y paramentos verticales que reforzasen el efecto
luminoso. Para ello se han abierto todas las ventanas originales,
tanto del tambor de la cúpula como de los muros perimetrales,
colocando unas cristaleras de vidrio transparente tal y como eran
en el momento de su construcción, según lo atestigua la ventana
aparecida en la cabecera de la nave de la epístola.
Se ha sustituido el pavimento de tarima de
madera, muy estropeado, y cobijo de ingentes cantidades de
parásitos, por un pavimento de mármol, formado por franjas negras
de mármol de Marquina que, como reflejo de la estructura superior
de los arcos, une las pilastras, dejando unos paños de mármol
blanco de Macael en su interior.
Las paredes se están pintando de un color ocre
amarillento que apareció en unas catas efectuadas en paramentos
del presbiterio. Las cornisas se pintan de color hueso en sus
partes molduraras dejando el patio liso corrido en color granate.
Las pilastras se pintan en color hueso, dejando el fondo en
granate con la molduración del dibujo del fuste en dorado al igual
que los capiteles que están formados por hojas de acanto. Las
bases de las pilastras y en general el zócalo interior de toda la
iglesia produjeron una nueva sorpresa pues debajo de su pintura
grisácea ha aparecido el alabastro con que fueron construidos.
Se han limpiado todos los elementos de
carpintería, que incluyen celosías, barandillas y puertas. Bajo la
última capa de pintura, en esmalte color marrón, han aparecido los
colores originales, tales como el hueso, oro, marmoleados cremas y
azules, dorados, plateados, etc.
El interior se va a iluminar con una luz más
cálida que la existente, más acorde con los colores empleados en
la nueva Pintura. Se realzarán así tanto el altar mayor como el
resto de los retablos que componen la riqueza mueble de la
iglesia.
4. Bienes muebles
Se ha llevado a cabo la restauración de todos
los retablos e imágenes que contienen las capillas.
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